Ruta 66 en moto o coche por USA, las mejores paradas y experiencias

Ruta 66, una vez en la vida

si eres de los que disfrutaron viendo a Peter Fonda y Dennis Hooper en Easy Rider (el viaje de la contracultura motera de Los Angeles a Nueva Orleans para descubrir la auténtica América y por qué no decirlo a ellos mismos), leyendo On the road de Jack Kerouac (por cierto un día tenemos que hablar en Destinos Experienciales sobre la Generación Beat y  su descubrimiento de México) o tu pasión son los grandes viajes en moto, entonces la mítica Ruta 66 no necesita presentación.

Aunque ya no forma parte de la Red Oficial de Carreteras, éstos son probablemente los 4000 Km de asfalto más legendarios de Estados Unidos.  Por ello es un sueño para cualquier motero y una ruta que habría que hacer, al menos, una vez en la vida.

Ruta 66: El origen de la leyenda

Su fama proviene del libro «Las uvas de la ira» (John Steinbeck) y de la canción «Get your kicks» (Bobby Troup, interpretada por Chuck Berry y Los Rolling Stones). La Ruta 66 simbolizaba:

  • el optimismo,
  • la libertad,
  • la independencia
  • y las nuevas oportunidades al final de un largo viaje.

La Ruta 66 va desde Chicago hasta Los Angeles, pasando por más de 300 poblaciones entre las que destacan Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México y Arizona. En total, 8 estados y 3 zonas horarias. Todo un reto para los moteros, que aún hoy en día tienen la posibilidad de pasar por el asfalto auténtico en más del 90% del recorrido, todo ello a base de carreteras secundarias y un paraje de lo más solitario. Un extenso y apasionante recorrido que cruza Estados Unidos y ofrece multitud de opciones para el viajero. Así, no hay que perder la oportunidad de recorrer las Montañas Rocosas, el Parque Nacional de Mesa Verde, Capitol Reef, Grand Canyon o Death Valley, entre otros.

Ruta 66, los lugares de interés más «flipantes»

Ruta 66 Motel Wigwam

En cuanto alojamientos, merece la pena hacerlo en el Motel Wigwam, y pasar la noche en unas tiendas indias. Aún así, las opciones de alojamientos son de lo más variopinto, pues gran parte del atractivo de este viaje reside en alojarse también en uno de los moteles de carretera típicamente americanos. Muchos de ellos han sido restaurados y hoy en día son gestionados por verdaderos entusiastas de lo que significa la auténtica Ruta 66.

Otro clásico de la ruta es la Dixie Truck Stop (McLean, Illinois), fundada en 1928 como una tienda de sandwichs y un taller de camiones.

Dixie Truck Stop

Igualmente hay que visitar las Meramec Caverns (tienen un tour de 90 minutos), un sistema de cuevas formado por la erosión de la  roca caliza en la meseta de los Ozarks (Missouri), que es una de las atracciones más visitadas del estado. Por supuesto, ya que estás debes visitar uno  de los puentes clásicos de esta ruta, el «Chain of Rocks Bridge» sobre el rio Missisipi al norte de la ciudad de San Luis, y apreciar su famosa curva de 22 grados en el medio del tramo. La ruta 66 cruzaba el Missisipi por aquí aunque ahora se dedica a paseantes y ciclistas que se inmortalizan en su estructura de metal.

Chain of rocks Bridge

Según nos adentramos en Oklahoma, debemos hacer nuestro particular «check-in» en el Waylan´s Ku-Ku Burger (su cartel es todo un homenaje para los nostálgicos de los 60) y visitar la «Ballena Azul» de Catoosa, construida por Hugh Davis (zoólogo del zoo Tulsa) como regalo para su esposa que coleccionaba ballenas a principios de los 70.

Oklahoma Blue Whale

La siguiente parada obligatoria es Amarillo (Texas) para visitar el Rancho de los Cadillac, celebre por los diez «caddies» enterrados en tierra, obra (hoy diríamos «performance») hippie de los «Ant Farm» con la intención de desconcertar al personal.

Cadilla Ranch Route 66

Personalmente, uno de los celebres arquetipos que yo tengo en la cabeza y que me apasiona en imaginar la Ruta 66 cruzando por Arizona, los cañones de arena y el sonido de la Harley, con la bandera rojigualda (española y la de Arizona detrás). Me parece un sueño que da significado al hecho de que una ruta así se califique de turismo experiencial por el sentido de libertad y autorealización que podemos extraer de la misma

 

Ruta 66 Arizona

En Arizona, una foto imprescindible antes de entrar a visitar el Bosque Petrificado es la del coche oxidado en la entrada del mismo:

Otra imagen a vivir personalmente es el Red Rock Bridge, sobre el rio Colorado inmortalizado en la película Easy Rider y por tanto nos brindará » la sensación de estar en un sitio mítico». El puente fue abandonado en 1966 cuando se empezaron a construir las nuevas carreteras y en 1976 fue destruido pero a día de hoy todavía se pueden ver restos de este importante puente. A pesar de no estar en el estado en el que estaba lo considero un punto muy significativo ya que gracias a este puente miles de personas pudieron realizar su sueño de llegar a California.Red Rocks Bridge Easy Ryder

Y ahora, ¿Que tal un pueblo fantasma? como no situado en pleno desierto del Mojave (California): Amboy.  Este «nowhere place» tiene algunos edificios históricos y un cráter volcánico de 76m. de altura. Entre ellos destaca el motel de Roy´s y es obligado una visita al desierto.

Seguimos en Califonia, tras la experiencia de Roy´s  pero aun en el Mojave, aparece otro de los cafés míticos de la Ruta 66: Bagdag Cafe que nos retrotrae a una película alemana de 1987:

«La historia comienza cuando la turista alemana Jasmin (Sägebrecht) tiene una pelea con su marido mientras conducen a través del desierto. Ella sale del coche y se encuentra sola en medio del desierto y lo único que tiene a la vista es el Bagdad Café, un local regentado por una mujer negra llamada Brenda (Pounder). La cafetería es visitada por un grupo de personajes coloridos: un escenógrafo de Hollywood (Palance), una artista del tatuaje (Kaufmann) y la familia de Brenda. Jasmin y los habitantes de Bagdad Café se van conociendo, al principio con mucha desconfianza, pero luego surgirá entre ellos una verdadera amistad»

 

Bagdag Cafe

Para terminar, llegaremos a la playa,  y en nuestra ruta a Santa Mónica, y a la imagen de nuevo icónica de su muelle.

 

Santa Monica Pier Route 66

Recorrer en moto la Ruta 66 es un viaje impresionante que brinda un recorrido panorámico desde las ciudades más cosmopolitas hasta los implacables desiertos americanos. Así, no es de extrañar que se la llegase a conocer como «la calle mayor de América«. Vivir esta experiencia es algo único, cuyos paisajes bien podrían parecer una película de los años 50 plagada de moteles de carretera, luces de neón, gasolineras y viejos bares y cafés de carretera. Todo ello repartido a lo largo del itinerario más caluroso de Estados Unidos, pero que sin embargo es el que mejor permite conocer y experimentar la más pura cultura e historia americana.

Sin duda la Ruta 66 es una de esas experiencias que crees vividas por todo lo que el cine nos ha transmitido pero la experiencia de hacerla realidad en moto o con un descapotable disfrutando del viento, el polvo, el sol o la lluvia… en definitiva disfrutando de la vida es memorable y única. Por eso es un objeto de culto del turismo de vivencias y significado del que hablamos aquí. Así que este artículo debe terminar así, con una de mis máximas y creo que de muchos de los  viajeros que aquí nos reunimos para disfrutar de los viajes y de la vida:

Supercordura Vaya Viajecito


Booking.com

Otros post moteros...