Pasión Habanos, tradición cubana en el centro de Madrid

Las experiencias no se cuentan, se viven. Y para darlas a conocer, hay que transmitirlas a través de las emociones. Sobre todo cuando se trata de algo que has encontrado por casualidad, y que ha dejado un recuerdo imborrable en un viajero como los de hoy en día, tan difíciles de sorprender y satisfacer.

Todo el mundo conoce el emblemático Palacio de Linares, que hoy alberga la Casa de América. Pero pocos saben que entre aquellos muros que datan del año 1900 se esconde un club clandestino para fumadores dedicado exclusivamente al mundo del habano.

Decoración inspirada en el tabaco y las vegas de Cuba, con un ambiente singular que recrea la tradición de este maravilloso emodestination, música y luz atenúan una escena única, permitiendo al visitante disfrutar de un habano en uno de los sillones de piel antiguos, y elegir de la carta entre los más de 80 tipos que actualmente existen en el mercado, además de varias ediciones limitadas.

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Cultura, tradición y múltiples eventos y actividades tienen lugar en el Club Pasión Habanos. Catas, cenas, degustaciones y maridajes que invitan a los socios al placer de relajarse entre majestuosos ladrillos y estancias, incluida una pequeña cava herméticamente cerrada que alberga auténticos tesoros en perfectas condiciones de temperatura y humedad.

El club está presidido por arcos de ladrillo y una imponente escalera que se encuentra en la entrada principal del palacio, todo ello con un aforo de no más de 30 personas. Sin duda, uno de los pocos lugares donde se va sin prisas, desconectando del estrés de la ciudad y sumergiéndose en el humo de Cuba.

Aunque parezca un entorno muy desconocido, el habano ha estado presente desde tiempos inmemorables en los mayores eventos sociales, siendo un símbolo de distinción y sofisticación de la sociedad. Como anécdota, os contaré que Don Lucio, el fundador del emblemático restaurante madrileño Casa Lucio, tenía gran amistad con Fidel Castro, y como prueba de ello, todos los años se enviaban regalos. Don Lucio le enviaba botellas de vino y Fidel Castro se correspondía con una caja de habanos. Un gesto que muestra la afición que en España tenemos por el sabor cubano, en forma de puro.

Abre los ojos y descubre el mundo del habano, aunque los que no seamos fumadores no lo podamos saborear, pero podemos disfrutar de la experiencia más tradicional en pleno centro de Madrid. Porque el turismo experiencial no tiene límites, y nos enseña que siempre hay cosas que descubrir y lugares en los que vivir nuevas emociones.